Santísimo Cristo de Ánimas de Ciegos

La Sagrada Imagen del Santísimo Cristo de Ánimas de Ciegos fue realizada en 1649 por el escultor malagueño Pedro de Zayas, y representa a Jesús muerto en la Cruz. La imagen está tallada en madera y policromada, con la cabeza caída sobre el pecho.

La hermandad de las Ánimas del Purgatorio radicada desde mediados del dieciséis en el convento franciscano de San Luis el Real, hunde sus raíces en la legendaria historia de los monjes ciegos adiestradores de las mujeres musulmanas tras la toma cristiana de la ciudad. La bicefalia típica de las cofradías de la época trajo consigo en esta hermandad la peculiaridad de que uno de los mayordomos fuera invidente.

Es a partir de 1646, cuando tras la reforma de su capilla se plantea la realización de un crucificado como titular, incorporando así una novedad dentro de las hermandades de las ánimas, las cuales solían venerar imágenes pictóricas.

El cristo de marcado frontalismo (al ser colocado en un retablo-Anamorfosis) y suavidad en las formas, presenta un arcaísmo en su composición al presentar planteamientos estéticos propios del manierismo y no del lenguaje barroco imperante ya en la época de su realización. La ondulación de su cuerpo, el desplome de la cabeza y su policromía a pulimento delatan claramente dicha filiación manierista.